La ley de la oferta y la demanda.

20080104185113-ac95-b-appuntamento-sulla-luna-posteres.jpgEstos días que me la he pasado leyendo periódicos, cartas viejas de amor, de desamor, de amistad, retazos de mis libros favoritos, e incluso leyendo mi vida, me he puesto a pensar en cada cosa, que si las menciono, seguramente harían cara de asombrados, o se atacarían de la risa…

Lo que me ha llamado la atención, es que entre tanta lectura –por partes-, he descubierto charlas íntimas conmigo misma, que fueron surgiendo de una manera que ni yo me puedo explicar. No sé si surgieron por la necesidad de crear un monólogo con respuestas para no sentirme tan llena de privacidad, e imaginarme que entre mis locuras tenía a un interesante y controversial interlocutor, que me llevara hasta el filo de mis propias emociones por medio de la palabra, quizá para sentirme retada en lo que yo misma pensaba, o por otro lado, para sentirme seducida por sus ideas y entrar en esa polémica de qué está bien y qué no…

Pues en una de esas charlas casi imaginarias, llegamos (mi interlocutor imaginario y yo), a ese tema un poco más delicado de la sociedad. Aunque no lo parezca, y digan que no se habla de religión, política, ni fútbol si se quiere conservar una amistad; hay temas tan delicados que también pueden llevar a controversia, porque no todos somos, ni pensamos igual….

La sociedad… Nos lleva por tantos caminos y de tantas maneras, que realmente no sé hasta donde somos lo que queremos, de manera total, en esencia, o hasta donde somos lo que la sociedad espera de nosotros, para “amoldarnos” a ella… En esto caemos cada día, en eso que he querido llamar la ley de la oferta y la demanda.

Hace algún tiempo (bastantes años ya), recuerdo que veía las cosas de manera muy diferente, con ojos de inocencia, con la mirada de quien nunca había sufrido un engaño, o ha concebido que las cosas no son como las pintan… Pero ahora, sin necesidad de analizar veo que las cosas son totalmente de colores y matices que no comprendía en aquel tiempo.

En nuestros días, recibes si das y obtienes si pides… ahora para estar en la sociedad te debes saber “vender”.

Ahora si un chico quiere una chica linda (físicamente hablando), ofrece a la vista su automóvil, sus tarjetas, la marca de su ropa; y si la chica quiere estar con el chico de auto caro, debe mostrar sus “atributos”, pasar -literalmente- la vida en el gimnasio, y en dietas, gastar su dinero en la ropa de moda, ir a los lugares de moda, mostrar que ella “vale lo suficiente” para que ese chico la lleve consigo, y viceversa.

Si una persona desea un buen empleo, debe acomodar su hoja de vida, a las formas “modernas”, que no pase de dos hojas, que sea con tal letra, que si tienes muchos años de “clerical experience” vaya eso primero y luego los estudios, y si estás empezando, primero colocas los estudios y luego lo demás, no poner una foto, no escribir tu edad…

Si deseas ir a ciertos lugares, es mejor que lo hagas preparado para “calzar” o si no, serás como un clavel entre un rosal, todos notarán “tu” diferencia…

Si quieres tener amigos, debes estar “en su rollo” porque si eres diferente, puede que no te acepten de igual manera.

Si muestras a los demás tu verdadera forma de pensar, de ser, de actuar, eres “un bicho raro”, porque la moda, la tendencia, es ser materialista, pensar solamente en sí mismo, no preocuparse por los otros, utilizar la hipocresía para abusar de las bondades de los demás, y la dulzura para manipular las durezas de los otros.

Ahora todo son clases, sociales, espirituales, laborales, económicas, intelectuales... El mundo está más lleno de gente, y más vacío de corazón. Más lleno de cosas hermosas, y más vacío de bellos sentimientos. Más lleno de gente egoísta, y más vacío de gente humanista.

Sí, puede que suene muy irreal, pero la verdad es esa, aunque yo prefiera soñar con utopías que nunca llegarán, la verdad es que las sociedades en estos tiempos, están totalmente divididas, por razas, tamaños, colores, religiones, y fronteras, pero sobre todo, por leyes de Oferta y Demanda; lamentablemente. Será el error, caer en esa ley, o al contrario no caer en ella, no venderse, ni comprar a los demás por lo físico y lo material? Yo me pregunto: si yo no caigo aún (y espero no hacerlo), en esa manera "tan normal" de "venderse", qué me podrán ofrecer?

11/01/2006 17:22

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Autor: Maldito Duende

Con lo de hablar con vos misma me hiciste acordar a Gollum de El señor de los Anillos.
Todos tenemos esa caja y seguramente es peligroso abrirla, cada tanto lo hago pero tengo que no sentirme debilitado.
BESOS

Fecha: 11/01/2006 18:20.


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Autor: PerdidaenMadrid

Bueno... Yo nunca he tenido en cuenta lo físico y mucho menos lo material a la hora de enamorarme. Y aún así, me ha ido fatal, así que no sé si cambiar, la verdad.
Es broma, no podría aunque quisiera...
No cambies. Alguien vendrá que sabrá valorar lo que puedes darle.

Fecha: 11/01/2006 19:42.


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Autor: Con Sal en los Labios

Maldito Duende, besos a tí también!
Perdida en Madrid... Sabes, yo tampoco he pensado en cambiar... :-

Fecha: 11/01/2006 19:46.



Autor: Trini

Lo mejor que podemso hacer es sentirnos bien con nosotros mismos porque no podemos parar lo que nos rodea, pero si podemos hacer todo lo posible por no contagiarnos


Un abrazo

Fecha: 11/01/2006 20:14.


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Autor: manuel h

No es una visión agradable, no. Hablas mucho de ahora, ahora, ahora... pero me parece que no hay un antes que mejore esto.

Fecha: 12/01/2006 01:42.


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Autor: Nicolás

Es cierto que en nuestra sociedad el mercantilismo ha calado hasta en lo más íntimo: en nuestras relaciones personales. Que, paradójicamente, se está volviendo a los matrimonios "por interés", no por interés económico, como antaño, sino por interés emocional, sexual... que cada vez se habla menos de "amor", menos de "amar es dar sin esperar recibir nada a cambio" y cada vez más las parejas son una especie de "business partnership", sólo que el "business" no es sólo dinero, también apoyo emocional...
En fin, es probable que si no entras a este juego mercantilista no sólo no te quiera nadie, sino que además mucha gente se aproveche de ti y se lleve (sin dar nada a cambio) lo que tengas para ofrecer.
Yo aconsejo esperar a "Mr. Right" :-). Y si no llega... pues ser feliz mientras se espera :-)

Fecha: 12/01/2006 10:52.



Autor: aminuscula

Si no caes, si resistes incluso a tus propios reproches por no ser "normal"... no te podrán ofrecer nada, ni lo querrán hacer. Tu sí, podrás ofrecerte mucho, con la condición de que sepas renunciar a otro mucho.

¡Uf! Esto parece un acertijo, pero no sé expresar de otra manera lo que yo creo.

un beso

Fecha: 12/01/2006 11:44.



Autor: Una mirada...

Afortunadamente, abundan los "bichos raros" y los rincones utópicos en esta sociedad que no siempre es tan negativa e hiriente.
Saludos animosos.

Fecha: 14/01/2006 12:07.


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Autor: Ironika

Pienso que cada uno ha se ser como es, lo peor que se puede hacer es ir en contra de los propios principios para gustar a los demás. Si no gustamos a alguien por lo que somos seguro que es alguien no vale la pena.
Moraleja: no cambies.
Besos

Fecha: 14/01/2006 12:24.


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Autor: PrincesadelGuisante

¿será el bienestar el que nos está llevando al matrimonio de interés? lo del amor es muy reciente, y quizá tenga un plazo de vida breve.
Pero yo creo que el hombre siempre ha tratado de mostrar sus plumas (a los padres de la novia o a la novia), sólo que ahora la relación es en las dos direcciones y hay mucha más variedad de plumas para mostrar.
Y también creo que esas cosas difícilmente se cambian, es decir, que si no has entrado en el juego, no es fácil incorporarse de un día para otro, y aún lográndolo, seguramente no sería nada gratificante.

Fecha: 17/01/2006 02:05.


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