Volver a vivir...

Cambios...
De noche a día. De invierno a verano. De niños a grandes. De tristes a felices. De estudiantes a profesionales o trabajadores. De conformistas a selectivos. Todo cambia... Todo...
Hace unos días fui a una despedida de soltera de una de mis ex- compañeras de colegio. Desde hace tantos años que muchas de nosotras no nos veíamos... Incluso a mi amiga -la que se casa- tenía al menos unos 3 años de no verla, sí hablamos un par de veces, pero vernos no. Es curioso como con los años, vamos cambiando tanto tanto, que perdemos el tiempo, se nos gasta de manera increíble, ya no tenemos tiempo para ir a visitar a algunas personas, ni para hacer muchas cosas, muchas veces por las distancias, otras por la vida misma... Pero en el corazón, sabemos quiénes son los que están, y eso ni el tiempo lo cambia.
En esos momentos, de reencuentros, los recuerdos te atacan, como un aguacero en noviembre: de forma intensa y sin avisarte. Comienzas a recordar las travesuras de colegio, lo que hacían o no, lo que les gustaba, las cosas que aún provocan "gracia", por haber sido casi tonterías, por las que se sufría, o se reía con mucha emoción... Estando ahí, en el salón; vi sonrisas, miradas, di y recibí abrazos, palabras, de gente tan querida, y que sé que me quiere, que sinceramente no pude evitar sentirme plena y feliz.
A pesar de los comentarios y preguntas de algunos, casi con doble sentido; sobre los causes de tu vida; en general lo que más se platica son los cambios físicos, que si más o menos kilos; que si el mismo color de pelo o no; que si el novio o el esposo, o no? Ahí te das cuenta de que la que siemrpe andubo en "la luna", ya no pasea más por allá; ha hecho escala definitiva aquí, en la tierra. Te das cuenta de que la que parecía siempre ser un poco más exhibicionista, aún lo es, pero quizá no en la misma proporción; que la que siempre fue la "tutora" ya encausó su camino hacia la vida; y que alguna que otra va a comenzar paso a paso a ver si su futuro será como lo sueña. Y los cambios menores o las preguntas tontas, pasan a segundo plano, porque te sientes feliz de estar ahí de nuevo.
Es tan curioso, volver a vivir, eso, todo eso; que practicamente te sientes adolescente otra vez, feliz, radiante, sin preocupaciones... Es como si el mundo y el tiempo se detuvieran o retrocediran... Hasta que de repente, te das cuenta de porqué estás ahí... Estás ahí, porque vienen los cambios, y eres parte de ellos, tanto de los cambios personales, como de los cambios de tus seres más cercanos y queridos. Porque la metamorfosis de la vida te empuja a cambiar, a crecer, a nuevos retos. Ves a tus amigas, unas casadas ya hace tanto, con hijos; otras con un futuro bebé en sus entrañas; otra por comenzar esa nueva vida a la que tú en el fondo le temes tanto. Te ves a tí misma y a todas al mismo tiempo, profesionales, trabajadoras, con nuevo "look", más seguras de sí mismas, mucho más independientes e íntegras... Ya no tienen sus tempraneros 20’s, y eso, la experiencia de la vida, la madurez que la edad les da, muchas veces con mucho más dolor y sufrimiento a cuestas, ese es el precio de la vida; pero, a la vez las muchas más y plenas alegrías, son el regalo de la vida. Ya no piensan en que lo más importante es irse de fiesta y salir hasta las 03:00 de la mañana. Ahora ven en las cosas más simples la importancia de la vida... Y eso solamente los años lo dan... Y al verlo, sientes un poco de orgullo, adentro de tí, que no puedes ocultar, ni negar por más que quieras. Es el cambio que das con la vida, con el tiempo, con todo lo que hay dentro de tí, y con todo lo que te rodea.
Reencontrarse, es como volver a vivir, pero sabiendo que no estás retrocediendo, sino avanzando... Por nuevos senderos, pero con la gente que quieres siempre en tu corazón. Y eso, lo que demuestra es que en el hoy, en el ahora, elegimos -muchas veces sin darnos cuenta- a quienes queremos que sean parte de nuestra vida para siempre. No solamente por la compañía que nos darán en el futuro, sino por las memorias que tendremos de los momentos compartidos... Y porque es acudiendo a esas memorias, como nos damos cuenta cómo hemos cambiado, cuánto hemos crecido, y cuánto hemos mejorado o empeorado... Nos damos cuenta de qué queremos, de qué logramos, y muchas veces, de qué somos...
Los cambios, la vida, el crecimiento, el mantener a los que tenemos, el volver a vivir, y saber vivir... Todo se basa muchas veces, en saber elegir... para poder reencontrarse y sentirse pleno, feliz, orgulloso de lo que se eligió para vivir, y de los cambios que por cada elección ha pasado nuestra vida, y hemos pasado nosotros mismos...
Comentarios » Ir a formulario
![]()
Autor: PrincesadelGuisante
Fecha: 03/02/2006 00:03.
Autor: Trini
Besos
Fecha: 03/02/2006 12:56.
![]()
Autor: Maldito Duende
Así y todo creo que en nuestra esencia no cambiamos.
BESOS
Fecha: 03/02/2006 13:43.
Autor: Habra que animarse
Fecha: 03/02/2006 17:35.
![]()
Autor: Nicolás
Yo, antes que saber elegir y elegir bien, prefiero que, cuando la vida me pase por encima, no me aplaste hasta que no me reconozca a mí mismo.
Fecha: 03/02/2006 21:49.
Autor: Brisa
Fecha: 03/02/2006 22:17.
![]()
Autor: Roberto Zucco
Te lo digo de corazón.
Fecha: 04/02/2006 23:29.
![]()
Autor: francisco
Al segundo siguiente, mi me encuentro.
Bonito blog. Volveré a visitarte.
Saludos,
Franc
Fecha: 05/02/2006 01:22.
Autor: aminuscula
Un beso
Fecha: 05/02/2006 12:40.
Autor: Una mirada...
Saludos.
Fecha: 05/02/2006 22:56.
![]()
Autor: Corazón...
Aunque sí, podemos cambiar todo lo superficial pero nuestra escencia siempre será la misma :)
;o)
Fecha: 07/02/2006 07:06.

