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16/09/2006
Oraciones incompletas

Hola. Hace mucho no escribo por aquí, ni por sus blogs, debo comenzar diciéndoles que no ha sido por falta de interés, me han hecho mucha falta; pero la justificación está más que justificada. Mi hermanito vino por un mes de vacaciones, y eso consumió mucho de mi tiempo, casi que todo, más aún ahora que estaba de vacaciones... Les cuento que viene cambiado, más maduro, y sobre todo muy bien y con una visión diferente y muy buena de la vida. Pero ya estoy de vuelta, y en este tiempo escribí algunas cosas que ahí les compartiré.
Hoy por hoy, quiero comentarles algo. La familia debería ser el hogar del amor, la bondad, el compartir, y sobre todo el apoyarse. Pero no todas las familias son iguales, hay muchas que son un poco diferentes, pero al mismo tiempo igual a otras muchas, y ya eso es una carga un poco pesada a veces, y muy liviana de vez en cuando. Claro a pesar de la situaciones difíciles, también existen momentos preciosos en ella.
Generalmente cuando la gente habla de sus padres, sobre todo de su madre, es algo muy especial y casi nadie concibe pensar en madres que no sean buenas y que merezcan lo mejor. Pero es que no todas las madres son iguales, ni tienen el mismo corazón. Pero todos tenemos madres diferentes, y no por eso debemos juzgar a quienes las adoran como santos, y a quienes no se llevan tan bien como malos hijos, porque cada caso, igual que cada madre y cada hijo, es diferente. Algunas madres son muy muy buenas, otras con un poco difíciles, unas se despreocupan de sus hijos totalmente, otras son super celosas de ellos, en fin, todas vienen en tamaños, colores y corazones diferentes. Algunas nos hieren, otras nos llenan de amor, algunas se preocupan por nosotros, otras no, algunas nos dan todo, otras solamente piensan en ellas, algunas crean excelentes relaciones familiares, otras, somalente traiciones y problemas, algunas son valientes mujeres, otras siempre son víctimas. Pero la que tenemos, aunque quizá en mucho no la entenderemos, porque no somos ella, siempre será nuestra madre, la que nos dio la vida.
De cualquier forma, ellas, las madres, crean tanto de nosotros, que causan alegrías y dolores en el corazón, nos brindan actitudes, miedos, fortalezas, que cada día estarán en nuestras vidas. Y para conocernos y conocer mejor lo que sentimos sobre ellas y sobre cómo han influído en nosotros, hay un test que se llama Test de las Oraciones Incompletas, no recuerdo ahorita el nombre del psicólogo a quien se le debe su creación, pero es muy bueno, para aprender a conocerse un poco más, para hacer un poco de catarsis interior, privada, personal. Se trata de escribir algo para terminar cada una de las frases cortas que nos da, sin analizarlo mucho, con la verdad y el corazón, luego se lee; puede a veces ser un poco doloroso, pero es muy revelador, y lo bueno es que nos ayuda, nos da una mano para conocernos y ser mejores seres humanos. Les dejo aquí una pequeña parte.
Me gusta... El tiempo... Quisiera saber... En el hogar... Lamento... A las horas de acostarme... Los hombres... El mejor... Me molesta... La gente... Una madre... Siento... Mi mayor temor... En la escuela... No puedo... Los deportes... Cuando yo era niña / niño... Mis nervios... Las otras personas... Sufro... Fracasé... La lectura... Mi mente... El impulso sexual... Mi futuro... Yo necesito... El matrimonio... Estoy mejor cuando... Algunas veces... Me duele... Odio... Este lugar... Estoy muy... La preocupación fundamental... Deseo... Mi padre... Yo secretamente... Yo... Las diversiones... Mi mayor problema... La mayoría de las mujeres... El trabajo... Amo... Me pone nerviosa... Mi principal ambición... Yo prefiero... Mi problema principal... Quisiera ser... Creo que mis mejores actitudes son... Mi personalidad... La felicidad...
Bueno ahí está, suerte, lo principal es hacerlo a conciencia, siendo muy honestos, al fin y al cabo solamente uno lo va a leer, y de verdad ayuda mucho. Un gran abrazo, su amiga.

