Blogia

Con Sal en los Labios

Love in the Afternoon

Love in the Afternoon

If there is a moment I had felt "in love" with something, it´s about this movie, it´s music, the story on it...

It was a gift, from a gentleman, smart, intriguing man, who knows what to do, what to say, and how to do it... like a "Master"... with a charm and a magnetism as no one I had ever met before...

One of the most special gifts I had ever have!

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

La agresión a la mujer mi historia

La agresión a la mujer mi historia

"Voy a volverme como el fuego
voy a quemar tus puños de acero,
y del mora’o de mis mejillas
sacaré el valor pa’ cobrarme las heridas.

Malo, malo, malo eres
no se daña a quien se quiere no,
tonto, tonto, tonto eres
no te pienses mejor que las mujeres..." * 
*Bebe

Mes Octubre, año 1996...

Era un viernes 4 de octubre, frío, lleno de gente, en un bar de San Ramón en mi país. Salía del trabajo, y decidimos ir a comer a un bar cercano "Secretos", mientras transcurría el tiempo, se sentó una joven a acompañarnos, la charla iba y venía, (entre ellos dos), no prestaba atención, y ya sentía cierto temor por lo que había sucedido hacía algunas semanas; pero estaba ahí.

La conversación de pronto se detuvo para que resonara un comentario fuerte: "prefiero tener las z*rras que he tenido de novias y no una santulona como esta, que no sirve para nada..." La reacción, la obvia: un escalofrío que terminaba en un temor horroroso. Siguió la noche y al finalizar la charla a causa de un ataque de celos de él, nos marchamos.

Al llegar al lugar donde trabajaba para recoger mi bolso pasó lo peor: cerró la puerta del local, vino tras de mí, y sí, esa persona con quien llevaba mád de un año de relación, ese que supuestamente me quería, enloqueció... 10 años después aún al recordarlo siento algo comprimido en el pecho, entre terror y horror, y salen lágrimas de mi alma, no sé si son de dolor, si son de impotencia, de decepción, o de qué, pero son de esas que duelen tanto que no se han podido secar.

Se siente tan horroroso, alguien fuerte, tú débil, una chica de 19 años, su pareja de 25, el silencio, y únicamente en el aire, el sonido de unos puños volando hacia un rostro lleno de miedo, con una fuerza que no sabría aún explicar, pegando sin piedad a alguien que aún no entiende el porqué de los golpes, de la fuerza, del dolor. Recuerdo el sonido de mi rostro al recibir cada puño, el grito mudo de mi cuerpo que no podía parar de llorar, el horror en la piel de no saber en qué manera iba a terminar aquella noche, y la cara, su cara de odio, de ira, la cara de un desconocido que solía conocer.

Recuerdo, -con la sensación inclusive-, estar en posición fetal en el suelo, tratando de cubrirme el rostro, recuerdo mientras pateaba fuertemente mi estómago, el dolor que sentía, como si cada órgano dentro mío se desprendiera con cada patada, recuerdo mirarlo fumándose un cigarro mientras yo, acurrucada en el piso, lloraba, sintiéndome derrotada, indefensa, vencida, sola, desamparada. Recuerdo cuando me levantó del brazo para quemarme la cara con su cigarro, lo que  sentí no se los podría transmitir por este medio, ni por ningún otro, el horror, la desesperación de ver mi rostro marcado para siempre, ignorando por falta de capacidad para pensar en un momento así, la cicatriz eterna que ese momento con o sin quemaduras iba a dejar en mi vida.

Caí de rodillas para rogarle que me quemara cualquier parte del cuerpo, pero la cara no; y como un milagro -lo crean o no, parezca ridículo o no, pero así fue-, ví una luz y le imploré en nombre de la Virgencita que ya me dejara por favor, cosa que jamás comprendí, porque jamás le había rezado a la Virgen María, siempre me dirigo en mis oraciones a Dios, pero aún sin entender porqué se lo imploré por ella, no sé si seguramente por ser mujer, algo pasó, y él se fue y me dejó ahí, tirada en el suelo frío de aquel local de videos. Yo salí casi corriendo y tomé el primer taxi que ví, sin notar que estaba ya ocupado, le dije al chofer atacada en lágrimas que por favor me llevara, y el acompañante le dijo que sí, y recuerdo sus caras al verme, y sus primeras palabras: "muchacha no quiere que mejor la llevemos al hospital se ve muy golpeada, se ve muy mal."

Recuerdo cómo me costó recuperarme, en un proceso que duró años de mi vida, y que algunas veces, al ver la coraza tan profunda que tengo al relacionarme, veo que aún no ha terminado. Recuerdo la depresión que sentí, lo que sale de las entrañas gritándote "no tienes dignidad, no vales nada", no sé porqué, pero eso pasa. Recuerdo cuando Fabio Fernández, un señor al que quiero mucho, me al día siguiente, que cada vez que ese  "X%$"=X"  viniera a pedirme disculpas me acordara de lo que iba a ver ahora en el espejo, y recuerdo lo que ví: Ví mi rostro, que antes de ese día era un rostro lleno de ilusiones, de vida y de brillo en los ojos, por la esperanza que significaba vivir, lo ví alejado de mi misma, envejecido, apagado, sin luz, desconocido, y como una paleta de colores lleno de rojos, morados, y algunos tonos entre gris y azul, sin quitarle la inflamación tan grande que mi ojo izquierdo se encontraba casi totalmente cerrado. Estaba desfigurado, no era yo... Además del dolor inmovilizante en mi estómago, que lucía los mismos tonos que mi rostro, y el dolor que sentía emocionalmente, cada vez que tomaba el tratamiento para la hemorragia, la desinflamación, el dolor, etc.

Ha pasado el tiempo, y los dolores sanan, pero las heridas quedan. No sé porqué lo hizo, ni lo quiero saber, no comprendo cómo alguien que es tu pareja puede causarte tanto dolor, y menos aún logro comprender a las mujeres que después de una agresión siguen con su pareja. Pero deben estar tan dañadas ya, que no pueden dejarlos, por los motivos que sea, y no cometamos el horror de juzgarlas, porque no estamos en sus zapatos, ni en el dolor de su alma y de su piel.

Pero comprendo su miedo, el horror que sienten de denunciarlos y que luego las termine de matar, porque yo lo he sentido, comprendo cómo se desvalorizan porque yo lo he vivido, y comprendo cada una de sus lágrimas y de su coraza porque yo las he tenido. Una agresión así no se da de la noche a la mañana, se va creando día tras día, con frases, peticiones, regaños, acciones, hasta que llega a esto...

Un hombre jamás debería tocar a una mujer, si no es para darle una caricia; lo digo yo, a quien un hombre golpeó en diferentes lapsos de tiempo, durante más de una hora y cuarenta minutos una y otra vez.

Renovarse

Renovarse

¿Qué pasa? Cuando la vida va cambiando… cuando se mira para atrás y se ve que posiblemente se estaba equivocado tanto tiempo… Cuando se debe poner un alto para mejorar, para que la introspección sea verdadera y profundísima…

En mi caso, la vida me está enseñando que debo ser más pausada, no puedo ir a lo acelerado de estos tiempos, sino más bien como si viviera en uno de esos pueblos de las fotos que miro y re-miro de La Toscana, en Italia, que tanto me fascinan, porque en esas imágenes se mira “calma”, “paz”, “tiempo”… Debo ir así a pasito corto, para llegar largo, y llegar por el mejor camino… Las carreras, el stress, el ritmo de vida de corre, corro, haces, hago, pides, pido, exiges, exijo, tenemos que, debemos, etc... Ese ritmo de vida se “come” la vida, y no lo podemos permitir…

A veces, los cambios te mejoran, o te hacer abrir los ojos a la realidad, a la mejora de la salud, al cambio para ser mejor persona, a tantas cosas, que solamente se puede pensar en “Renovarse”… ¡¡¡Y que vivan esos nuevos proyectos de cambio!!!

Años

Años

Cómo hablar de estos años, años en que la vida ha cambiado tanto, tanto que incluso ha cambiado lo que creía, lo que creo, y quizá lo que creeré...

El tiempo pasa ahora como un tren a máxima velocidad, que cuando miras ha dejado atrás kilómetros en los que no te has dado cuenta qué pasó o porqué...

Pero es tiempo... son años... de lucha, de dolor, de dicha infinita, de exultante felicidad, señales inequívocas de que estoy viviendo...

Espero regresar, sacar el tiempo, obligarme a escribir, re-conocerlos, buscar nuevos puertos que leer... Un abrazo luego de tanto tiempo!

Celebra la vida

No se si soñaba, no se si dormía, y la voz de un ángel dijo que te diga: ¡celebra la vida!

Piensa libremente, ayuda a la gente, y por lo que quieras lucha y sé paciente, lleva poca carga, a nada te aferres, porque en este mundo nada es para siempre.

¡Búscate una estrella que sea tu guía, no hieras a nadie, reparte alegría!

Celebra la vida, celebra la vida, que nada se guarda, que todo te brinda, celebra la vida, celebra la vida, segundo a segundo y todos los días...

Y si alguien te engaña al decir te quiero, pon más leña al fuego y empieza de nuevo, no dejes que caigan tus sueños al suelo, que mientras más amas, más cerca está el cielo.

¡Grita contra el odio, contra la mentira, que la guerra es muerte y la paz es vida!

Celebra la vida, celebra la vida, que nada se guarda, que todo te brinda, celebra la vida, celebra la vida, segundo a segundo...

No sé si soñaba no sé si dormía, y la voz de un ángel dijo que te diga:

Celebra la vida, celebra la vida, y deja en la tierra tu mejor semilla, celebra la vida, celebra la vida, que es mucho más bella cuando tú me miras...

¡Celebra la vida, celebra la vida!

Axel

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Las cargas de mi bulto

Las cargas de mi bulto

Por un dolor muy fuerte en la espalda de mi alma, decidí chequear con qué es que cargo el bulto con el que todos los días salgo a trabajar, a conversar, a tomar café, a recoger a mi hija, en fin a vivir. Sentía que la espalda se me partía en dos y ya no aguantaba más porque ni las compresitas de calor que me daban las tardes de sábados durmiendo me aliviaban. Sentada en el sillón de la sala de mi casa, muy en serio dije "Hasta aquí".

Empezó el chequeo. Lo primero que saqué pesaba demasiado. Era un calendario tallado en piedra con doce mujeres perfectas que me recordaban todo lo que yo no era: las curvas, los dientes, los ojos, la nariz, los senos, las caderas, el estómago...no celulitis, no estrías, no mondongos, no arrugas, no, no, no yo!! Una por una las pegué contra el suelo y el bulto de viaje quedó más liviano. Bueno, más o menos, porque en la emoción del chequeo, saqué una cosa que ni me imaginaba que había conservado.
Eran 15 fotos. El marco de cada foto era de cemento. Los rostros que veía eran de gente que había jugado "tiro al blanco" conmigo y habían tenido mucho éxito en su juego! Detrás de cada foto había una explicación hecha a mano, por mí, de lo que la persona me había dicho o me había hecho. Cada herida estaba ahí como si hubiera sido hoy en la madrugada que hubiera pasado...Jamás creí que eso pesara tanto...
Habían fotos de gente con quien tuve algún encuentro de niña, qué increíble, cómo tenía yo guardado esto! Sí, las palabras habían sido muy duras, muy injustas, pero ya todo eso había pasado... Por supuesto tardé rato en sacar una a una las fotos... Y el bulto seguía lleno...
Ay, lo que me encontré en un zipper, queditito, muy cómodo... Un saquito lleno de monedas de culpa. Qué espanto! Detrás de cada una, decía el año en el que yo había dañado a alguien, o había elegido mal, o había provocado una gran herida fuera por lo que fuera. Pero el saquito tenía adentro otro, y otro, y otro saquito más y más monedas... Fui sacando eso y de viaje ese lado del bulto quedó planito.
Seguí. Había una bolsa enorme que contenía los miedos más grandes que tengo. Cada miedo venía en una cajita de mármol, sin llave, muy fácil de abrir. El primer miedo: que se muera mi hija. El segundo: que me muera yo ¿y mi hija?. El tercero, que se mueran mis papás, ¿lo soportaré?. El cuarto, que todos estemos vivos pero que mi soledad no se muera...El quinto, un combo en el que se mueren todos y yo quedo de última en soledad. El sexto, el sétimo, el octavo, el noveno... Todos, todos los miedos estaban intactos como si fueran fuerzas supremas que nadie puede quitar, soberanas, haciendo de las suyas, bien cuidadas.
Cada una era como una novela perfectamente montada, con actores de primera, muy caros!. Tomé cada cajita y la quemé. Lloré mucho porque en el miedo había invertido mucho tiempo, tiempo que ahora sé que gasté.
Y así fui chequeando... Sería muy mentirosa si digo que tardé una mañana.. No, esto lo vengo escribiendo después de meses y meses. Eso sí, el bultito no puede estar vacío. En la trinchera de la vida, en esta guerra interna, hay que andar bien apertrechado.
El bulto que ando ahora tiene 12 fotografías mías, de doce momentos distintos en los que por ser yo quien soy, pude salir adelante. Con mis estrías y mi celulitis, salí adelante, tuve mis logros, acepté desafíos, aproveché oportunidades. A las fotos de "los que me hicieron daño" las sustituí con otras de gente a quien amo y me aman. A las cajitas con miedo no las reemplacé. La realidad que no puedo cambiar es suficiente como para agregarle el drama que el miedo le da a lo que ya es duro de aceptar.
Pero tengo un secreto más: el bulto, por menos peso que tenga ahora no lo cargo sola. Le pedí ayuda a El... Y vieran! Cuando quiero meter algo pesado, porque soy buena para eso, El me sugiere que se lo dé de una vez y ni siquiera llega al bulto. Yo no sabía que era tan sencillo. Saber que mi pobre espalda cargó tantos años algo que sólo había que vaciar...

Lizeth Castro

Cómo destruir la vida de tus hijos?

Cómo destruir la vida de tus hijos?

Actitudes negativas que deben evitarse. Si Ud. quiere destruir la vida de sus hijos, deles todo lo que pidan, permítales hacer todo lo que quieran y premie sus malos  hábitos en lugar de castigarlos.
La mejor manera de detener el crecimiento de los hijos y desgraciar sus vidas, se logra con las siguientes actitudes paternalistas y sobreprotectoras:

Mimando mucho a los hijos, permitiéndoles comportarse con absoluta libertad.  

Besarlos y abrazarlos tras cometer alguna falta.

No castigarlos jamás.

Permitirles que falten el respeto a los demás (porque a Ud. le causa mucha gracia escucharles decir palabras obscenas).

No limite las horas en que pueden ver televisión (para Ud. es un gran alivio que se mantengan entretenidos por mucho tiempo).

Defiéndalo siempre, indiscriminadamente, ante los demás, sin analizar la posibilidad de que su hijo sea el responsable  de la situación.

No lo confronte ni le pida explicaciones sobre sus actos (Ud. piensa que el mundo le pertenece).

No lo alerte sobre los peligros externos.

No se preocupe si el rendimiento escolar es bajo o nulo.

No le de mucha importancia si alguna noche alguno de sus hijos no llama para avisar dónde ni con quien se encuentra.

Nunca le de buenos ejemplos con su conducta, compórtese libremente sin pensar que los hijos imitan el modo de conducirse de sus padres.

Si a su hijo le sucede algo malo, busque siempre un culpable, un chivo expiatorio.

¿Qué logramos con éstas actitudes?     

Muy simple. Estas concesiones de los padres hacia los hijos constituyen un método infalible para criar “pequeños monstruos” que luego se convertirán en una gran amenaza social. La complacencia, la benevolencia, la permanente tolerancia y la sobreprotección, son ingredientes peligrosos porque conducen al caos, y a la falta de disciplina. Para los padres, al comienzo, resulta una posición fácil y cómoda, la de no esforzarse por educar y formar a los hijos, permitiéndoles que actúen con absoluta y total libertad. Sin embargo, pronto, más pronto de lo que Ud. imagina, a la vuelta de la esquina, esos niños, ya crecidos, le consumirán la vida.  

Es muy difícil enderezar o reformar un hijo descarriado. Una vez que se han acostumbrado a actuar como les plazca, no quieren escuchar sobre reglamentos ni estatutos que rijan su existencia. Cuando entran en conflicto con la ley, no es mucho lo que los padres pueden hacer, fuera de buscar un buen abogado y costear sus altos honorarios para tratar de limpiar el nombre del hijo y el apellido de la familia.

Los mimos y la sobreprotección, llevan consigo mensajes subliminales que los pequeños absorben sin ninguna dificultad, no en vano “a spoiled child” en inglés, significa un niño mimado aunque literalmente el adjetivo indica  estropeado, malogrado, arruinado…Las actitudes de los padres dicen:

***Eres dueño del mundo.

***Puedes hacer todo lo quieras.

***Siempre estaremos aquí para defenderte.

***Tienes derecho a exigir lo que desees.

***No te preocupes por nada.

***Todos estamos aquí para servirte.

…Y así sucesivamente. Abra los ojos y no se deje llevar por el amor ciego que siente por sus hijos. El verdadero amor construye, no destruye.   Los niños necesitan límites y control, severidad y orden, normas e intransigencia… Nuestra obligación es la de inculcar a los pequeños el hábito de las buenas costumbres. No olvidemos que son ellos quienes heredarán el futuro y construirán o destruirán sus vidas de acuerdo a lo aprendido.

 

Sylvia Benzaquén

Te tiendo mi mano...

Te tiendo mi mano...

Hace mucho tiempo que no escribo por aquí, por muchos motivos... No tengo como ennumerarlos, son tantos, interminables e inexplicables, maravillosos y dolorosos, unos y otros, que van formando parte de todo esto que está comenzando para mí...

Desde el 2007 recibí la noticia más enternecedora e impactante de toda mi vida, ea que me hizo con lágrimas de emoción decir "voy a ser mamá", y eso cambió mi vida... No puedo explicarles de cuántas maneras, bueno en realidad de todas.... Por varias circunstancias sufrí mucho durante mi embarazo y aún sigo sufriendo, pero al mismo tiempo, de manera paralela soy la mujer más feliz del mundo cuando veo una sonrisa en el rostro angelical de mi bebé... No voy a entrar en polémicas para hablar de sufrimientos que no deseo tocar, ojala desaparecieran, pero no, ahí están, y lo único que puedo hacer ante ellos es intentar superarlos, aunque estoy dejando la piel y la sangre en el suelo de tanto arrastrarme ante ellos... No tengo la fortaleza para poner un alto, pero lo crean o no, lo intento pasito a pasito...

En fin, de mis alegrías sí que puedo hablarles, la mayor de ellas y de la cual se desprenden todas las demás, se llama Luciana, y es la belleza, la ternura, el amor convertido en una preciosa bebé, MI HIJA, mi mayor tesoro, mi todo.... Ahora baila, ríe, imita, juega, llora y grita incluso, para manipular... Y duerme a mi lado todas las noches... Ay si yo viera a Dios frente a frente y pudiera decirle una sóla palabra sería "gracias", por regalarme a mi bebé... 

Ya en el 2008, cuando tuve a mi hija en brazos y el cambio en mi vida se hizo efectivo en la práctica, les cuento que tuve otra de las experiencias más impresionantes que un ser humano puede tener y es la que les cuento ahora y creo que es con la que debo darle nuevamente vida a este blog.

El mundo está lleno de gente, gente maravillosa, gente no tan maravillosa, gente, de todos los tipos que deseemos pensar, pero también hay gente EXTRAORDINARIA, y es de un par de personas así de los que voy a hablarles. Por azares de la vida, y situaciones inexplicables, estando unos aquí y otros allá, el mundo nos une algunas veces como no imaginamos, y Dios solamente así puedo verlo me conectó con estas dos personas que forman la segunda experiencia más increíble de la vida, es aquella que me ha enseñado algo que nadie podría creer... Imaginan que alguien sin conocerte siquiera, sin saber si lo que dices es cierto o falso, sin saberte, sin conocerte, sin nada, te tienda su mano...

No voy a entrar en detalles de cómo, ellos lo saben y yo lo sé... Y eso es más que suficiente, pero estas dos personas, al otro lado de mi mundo, son ahora mi familia, son algo más que cualquier palabra, porque lo que ellos han hecho no tiene nombre... Me han tendido su mano a mí y a mi hija, de tantas maneras como no se imaginan, y a ellos, les tiendo yo mi corazón...

Me han enseñado, que aún es posible que exista la bondad, la caridad, el amor, la empatía, el apoyo, la humanidad, que aún no todo está perdido, que así deberíamos ser todos, que ayudar a otros es algo más que un acto de buena voluntad, es una decisión que trae miles de consecuencias que son inimaginables para nosotros, y que ni ellos aún tienen la noción exacta de cómo influyen en hacer mejor el mundo de los demás...

Son personas invaluables, y no lo escribo porque lo vayan a leer, lo escribo porque ellos ya lo saben, y no porque yo se los diga, porque ellos conocen la verdad, y no pueden ocultarse a sí mismos conocerla... Cuánto valen como personas, es incalculable y no por lo que hacen, sino por el hecho de tener un corazón tan grande que les permita pensar siquiera en tener acciones como las que tienen... Es algo que no puedo explicar no es en sí cómo me han tendido su mano, es el poseer eso que ya casi nadie tiene, por entregarse a los demás, por ser como son, por no conformarse sólo con los buenos deseos, sino demostrarnos que van más allá de las palabras, no por hacer, sino por sentir, porque ellos no son valiosos por lo que hacen, sino por lo que su amor a los demás los hace hacer... Por lo que tienen en su corazón, porque son más humanos que todo el mundo, que incluso muchas veces la misma familia, porque son ellos...

Son Carmen y Mateo, a ellos mi corazón, mi admiración... Y a Dios les doy gracias por ellos... Gracias por existir!!!

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres