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01/02/2006
Volver a vivir...

Cambios...
De noche a día. De invierno a verano. De niños a grandes. De tristes a felices. De estudiantes a profesionales o trabajadores. De conformistas a selectivos. Todo cambia... Todo...
Hace unos días fui a una despedida de soltera de una de mis ex- compañeras de colegio. Desde hace tantos años que muchas de nosotras no nos veíamos... Incluso a mi amiga -la que se casa- tenía al menos unos 3 años de no verla, sí hablamos un par de veces, pero vernos no. Es curioso como con los años, vamos cambiando tanto tanto, que perdemos el tiempo, se nos gasta de manera increíble, ya no tenemos tiempo para ir a visitar a algunas personas, ni para hacer muchas cosas, muchas veces por las distancias, otras por la vida misma... Pero en el corazón, sabemos quiénes son los que están, y eso ni el tiempo lo cambia.
En esos momentos, de reencuentros, los recuerdos te atacan, como un aguacero en noviembre: de forma intensa y sin avisarte. Comienzas a recordar las travesuras de colegio, lo que hacían o no, lo que les gustaba, las cosas que aún provocan "gracia", por haber sido casi tonterías, por las que se sufría, o se reía con mucha emoción... Estando ahí, en el salón; vi sonrisas, miradas, di y recibí abrazos, palabras, de gente tan querida, y que sé que me quiere, que sinceramente no pude evitar sentirme plena y feliz.
A pesar de los comentarios y preguntas de algunos, casi con doble sentido; sobre los causes de tu vida; en general lo que más se platica son los cambios físicos, que si más o menos kilos; que si el mismo color de pelo o no; que si el novio o el esposo, o no? Ahí te das cuenta de que la que siemrpe andubo en "la luna", ya no pasea más por allá; ha hecho escala definitiva aquí, en la tierra. Te das cuenta de que la que parecía siempre ser un poco más exhibicionista, aún lo es, pero quizá no en la misma proporción; que la que siempre fue la "tutora" ya encausó su camino hacia la vida; y que alguna que otra va a comenzar paso a paso a ver si su futuro será como lo sueña. Y los cambios menores o las preguntas tontas, pasan a segundo plano, porque te sientes feliz de estar ahí de nuevo.
Es tan curioso, volver a vivir, eso, todo eso; que practicamente te sientes adolescente otra vez, feliz, radiante, sin preocupaciones... Es como si el mundo y el tiempo se detuvieran o retrocediran... Hasta que de repente, te das cuenta de porqué estás ahí... Estás ahí, porque vienen los cambios, y eres parte de ellos, tanto de los cambios personales, como de los cambios de tus seres más cercanos y queridos. Porque la metamorfosis de la vida te empuja a cambiar, a crecer, a nuevos retos. Ves a tus amigas, unas casadas ya hace tanto, con hijos; otras con un futuro bebé en sus entrañas; otra por comenzar esa nueva vida a la que tú en el fondo le temes tanto. Te ves a tí misma y a todas al mismo tiempo, profesionales, trabajadoras, con nuevo "look", más seguras de sí mismas, mucho más independientes e íntegras... Ya no tienen sus tempraneros 20’s, y eso, la experiencia de la vida, la madurez que la edad les da, muchas veces con mucho más dolor y sufrimiento a cuestas, ese es el precio de la vida; pero, a la vez las muchas más y plenas alegrías, son el regalo de la vida. Ya no piensan en que lo más importante es irse de fiesta y salir hasta las 03:00 de la mañana. Ahora ven en las cosas más simples la importancia de la vida... Y eso solamente los años lo dan... Y al verlo, sientes un poco de orgullo, adentro de tí, que no puedes ocultar, ni negar por más que quieras. Es el cambio que das con la vida, con el tiempo, con todo lo que hay dentro de tí, y con todo lo que te rodea.
Reencontrarse, es como volver a vivir, pero sabiendo que no estás retrocediendo, sino avanzando... Por nuevos senderos, pero con la gente que quieres siempre en tu corazón. Y eso, lo que demuestra es que en el hoy, en el ahora, elegimos -muchas veces sin darnos cuenta- a quienes queremos que sean parte de nuestra vida para siempre. No solamente por la compañía que nos darán en el futuro, sino por las memorias que tendremos de los momentos compartidos... Y porque es acudiendo a esas memorias, como nos damos cuenta cómo hemos cambiado, cuánto hemos crecido, y cuánto hemos mejorado o empeorado... Nos damos cuenta de qué queremos, de qué logramos, y muchas veces, de qué somos...
Los cambios, la vida, el crecimiento, el mantener a los que tenemos, el volver a vivir, y saber vivir... Todo se basa muchas veces, en saber elegir... para poder reencontrarse y sentirse pleno, feliz, orgulloso de lo que se eligió para vivir, y de los cambios que por cada elección ha pasado nuestra vida, y hemos pasado nosotros mismos...
07/02/2006
Preguntando sobre el antes y el hoy.

Díganme si en esta vida nos dieran otra oportunidad, díganme si se pudiera parar el tiempo y volverlo atrás,
díganme si se pudiera con la experiencia recomenzar,
díganme si se pudieran borrar las cosas que hicimos mal...
Usted que haría???
(Parte de una antigua canción de Diego Verdaguer)
09/02/2006
Amar a quien no nos ama...

Leyendo una historia en el Blog de Lostie in Madrid... Recordé algo sobre lo que una vez expuse en mi universidad en un curso de psicología, y es algo que siempre me ha llamado la atención, porque pasa desapercibido, siendo en mucho la causa de la disfuncionabilidad de la sociedad...
Cuando hablamos de adicciones se nos vienen a la cabeza imágenes de personas clavándose agujas e inhalando drogas. Pero no todas las adicciones que realmente perjudican al ser humano se basan en el uso de drogas. Por el contrario, la mayoría de las adicciones se basan en cosas tan impresionantes como ser dependiente a otra persona...
Con el paso de los años cada persona se ve ligada a relaciones de todo tipo, amistosas, laborales, amorosas, sexuales, familiares, diplomáticas (entiéndase por diplomáticas las que debemos pero no queremos tener pero que mantenemos por asuntos laborales o compromisos). En fin, las relaciones dominan nuestra vida en muchos casos. Un político por ejemplo, tiene que mantener relaciones sociales con muchos aunque no le agrade realmente, por pura politiquería...
Nosotros como mujeres, (e incluso muchos hombres también), nos vemos encerradas en relaciones de todo tipo. Y nisiquiera analizamos que realmente nos encerramos en patrones de conducta que ya hemos vivido, como si no hubiese sido suficientemente horroroso vivirlos de niñas, lo volvemos a hacer de adultas... Y así caemos en un círculo vicioso, cuyas características nos colocan en igual dependencia a nuestra pareja que la que siente un adicto a las drogas por la heroína (para colocar el caso específico que según los psicólogos se empata más con la adicción de pareja). Aunque aquí hable sobre la dependencia de la mujer, la realidad es que es tan dependiente el hombre como la mujer, por eso estas relaciones son de co dependencia mutua...
Las mujeres que como menciona Robin Norwood en su libro "aman demasiado" son atraídas por hombres imposibles, con problemas, esquivos... Son mujeres con poco o ningún amor propio, aunque sean capaces de amar mucho y entregarse a los demás. Soportan todo tipo de humillación, perdonan, disculpan a sus hombres, esperan un cambio, y se quedan ahí estancadas, esperando un cambio que nunca llegará y que creen que depende de ellas, y de cuánto puedan dar en la relación. Incluso si encuentran un hombre "correcto", le desprecian porque para ellas el hombre "equivocado" siempre será el mejor... El hombre que se preocupa por ellas, que les atiende, que es cariñoso, les parece al tiempo, aburrido. Mientras que el hombre que no les presta atención y que les da sufrimiento, les parece el "amor", porque para ellas amar es sufrir...
Ellas creen que si ellas cambian o dan demasiado, pueden cambiar a sus parejas. Esto porque generalmetne han crecido en un ambiente familiar donde ellas eran las responsables de mantener las cosas "bien", estaban a cargo de sus hermanos, de la comida, y muchas veces incluso de sus madres que terminaban siendo alcohólicas, para soportar el dolor del comportamiento de sus esposos, también adictos. Ellas creen que vivir con una persona que te necesita para vivir, es amar, ellas creen que ese es el ambiente normal para desarrollar una vida, y creen que si todo está bien, ellas no sirven porque no tienen nada que dar. Para ellas esos hombres equivocados, son el príncipe azul que han esperado toda su vida... Estas mujeres que creo son demasiadas, no nacen así, ni se hacen así por casualidad, las carencias familiares y las carencias emocionales las llevan a eso... Y la sociedad les ayuda, según se dice no es verdadero un amor, si no hay dolor... o miren la cantidad de canciones de "desamor" que hay...Son mujeres que se obsesionan por hombres que no pueden amarlas... En su libro "Las mujeres que aman demasiado" la terapeuta estadounidense Robin Norwood dice: ¿Por qué tantas mujeres se obsesionan con hombres adictos al trabajo, al alcohol, a otras mujeres, a la televisión, a un deporte, a las drogas?, ¿por qué se sienten atraídas por hombres inmaduros, incapaces de satisfacer sus necesidades emocionales?, ¿por qué les cuesta tanto poner fin a una relación problemática? "A pesar de todo el dolor y la insatisfacción que acarrea, amar demasiado es una experiencia común para muchas mujeres que casi creemos que es así como deben ser las relaciones de pareja".
En estas relaciones cada persona es privada de libertades escenciales, como la de amar a otra persona por su decisión y no por ser codependientes, y como la de poder dejar por voluntad propia la relación si esta les produce daño físico o emocional. Hay varios factores que creo impulsan el permanecer en este tipo de relaciones, desde los más superficiales, como la situación financiera, el interrumpir planes de estudio u otros, o la desaprovación social; los factores intermedios como el sentirse fracasado si no funciona una relación, si afectará a los hijos, el quedarse solos; y en los más profundos, están los factores inconscientes, que fueron desarrollados en la niñez y que pueden marcar nuestra vida, respecto a dependencias, estados de ansiedad, depresión, mal manejo de emociones; y por eso disculpan malos tratos, humillaciones e indiferencias de sus parejas. Se dan pésimas excusas para no terminar la relación, caen en depresiones, ocultan a sus amigos sus realidades, se aislan, soportan maltrato físico e infidelidad, y necesitan el drama para estar "bien" en la relación... Y por eso se quedan en la relación por motivos incorrectos, con personas incorrectas, que para ellas están bien.
Esto va más allá de simplemente decir: "El no me conviene, lo voy a dejar". No, esto es un problema de fondo, algo que paraliza, que te quita el enfoque, que te incapacita como ser humano para actuar bien, que te hace dependiente de pastillas y del mismo sufrimiento, eso no es simplemente un problema: es una "enfermedad" pero no pude ser diagnosticada por sí mismo, se necesita ayuda, porque no hay pastillas, ni libros, ni licor, ni atajos para salir de ese hueco por sí solas. Lo que la sociedad no comprende es precisamente eso, y las tachan de mujeres que no tienen decisión, de cobardes, de tontas... Y no ven que es igual y sufren lo mismo que un adicto a la heroína, no pueden dejar la droga fácilmente, y para dejarla necesitan mucha ayuda, y cuando la dejan pasa su cerebro por los mismos cambios químicos que un adicto al no recibir las sustancias que le producían placer, y sufre su cuerpo, su mente, su familia, y ellos mismos.
Y este problema ataca a más de un 60% de las mujeres, no es algo de unas cuantas, pero muchas veces no nos damos cuenta, porque vemos ese sufrimiento normal, o porque ellas lo ocultan bajo apariencias. Y ven el amar a quien no les ama, como el amor real... La pregunta sería porqué pasa, y porqué lo vemos tan normal, o no lo entendemos?
It’s no longer a question of staying healthy. It’s a question of finding a sickness you like. Jackie Mason
(No es una cuestión de mantenerse sano. Es una cuestión de encontrar la enfermedad que a usted le gusta...)
15/02/2006
Cambios

Porqué nos volvemos tan exigentes? Porqué con la edad nos volvemos más egoístas? Porqué nos volvemos más selectivos al punto de que muchas veces esas "selecciones" nos hacen ver las cosas tan diferentemente a como las veíamos hace unos años?
Es curioso, pero antes me gustaba tomar el famoso "screwdriver" o destornillador, y ahora, amo el vino blanco semi dulce, las piñas coladas, etc... Antes me fascinaba la comida rápida, y ahora lo pienso para saborear una jugosa hamburguesa, sobre todo por los kilitos de más.
Antes era más simple para escuchar, y ahora analizo demasiado... Porqué? Qué es lo que nos pasa internamente para que eso suceda? Serán las experiencias, los fracasos, las alegrías que queremos repetir, los éxitos que no queremos extrañar? Serán los gustos, las pasiones, la vida?
Antes era yo muy diferente, creía ciegamente, en las palabras "dulces", ahora creo en los "hechos", antes creía todo, ahora casi no creo nada....
O es al contrario que nada cambia en mí y todo al rededor sí lo hace, y que entonces yo me exigo un cambio a mí misma, me exigo cambiar o me receto cambios de manera coactiva?
No comprendo, nada... Pero siento, y siento mucho, muchas cosas que no sé describir... Qué pasa, qué?
21/02/2006
PMS or Sense and Sensibility (SPM ó Sentido y Sensibilidad)

"Sense and Sensibility" este título de una vieja película lo he tenido toda la mañana en la cabeza dándome vueltas, por una situación en especial, y lo he relacionado con el SPM y con esas diferencias entre nosotras y ellos, los pobres hombres... (al menos en este caso).
Qué es lo que nos pasa a las mujeres específicamente, durante "esos días"? Porqué nos ponemos con tantísima sensibilidad, algunas otras con tanto odio hacia los hombres que no pueden ni verlos, otras con mal humor, unas perdemos el apetito, otras comen como si la comida se fuera a acabar...? En fin, en qué influye tanto cambio hormonal en nosotras...? Y por supuesto, porqué los hombres por más entendidos en la materia, no nos comprenden, al menos no del todo...?
Es curioso como en esos días nos ponemos tan diferentes, tan extrañas, que actuamos de maneras que ni nosotras mismas reconocemos como propias. Es conocido que los hombres y las mujeres utilizamos hemisferios diferentes de nuestro cerebro, y si tomamos en cuenta las funciones que realiza cada hemisferio notamos realmente el porqué somos tan diferentes, y porqué para ellos es tan difícil muchas veces comprender esos "episodios extraños" que pasamos nosotras. Aunque algunos pocos utilizan ambas partes del cerebro, los hombres utilizan el hemisferio izquierdo que se encarga de el pensamiento creativo, imágenes, emociones y otros; y nosotras el hemisferio derecho que se encarga del pensamiento lógico, el lenguage, el análisis... Seguro por eso somos más complicadas, o ellos menos complicados. Ellos recuerdan más las emociones intensas, y nosotras evaluamos más las experiencias emocionales. Por eso somos tan diferentes, y nos cuesta entendernos.
Desde niños actuamos diferente, según ejemplos de el libro "La inteligencia emocional del niño" de Daniel Goleman, si un grupo de niñas está jugando y a una de ellas le pasa algo malo, todas detienen el juego, hasta la que no se siente bien se sienta mejor; pero los niños en cambio, si están jugando y a alguno le sucede algo feo, esperan un momento a que el que se siente mal se retire del juego para ellos continuar... Las madres nos educan desde niñas a ser sutiles, dulces, sensibles, mientras que los padres enseñan a sus hijos, a ser "machos" usando frases como "los hombres no lloran"...
Por ende, desde niños tenemos diferentes perspectivas de la sensibilidad, de la manera correcta de actuar, etc... Entonces ese es el motivo por el cual para ellos -los hombres- es tan difícil comprender lo complicadas que nos ponemos en "esos días". Y es que hay que reconocerlo... Nos ponemos sensibles, coléricas, estresadas, delicadas, e incluso necias... No entiendo porqué le dicen "SPM" Síndrome Pre- Menstrual, si lo único "pre" es muchas veces el dolor, pero el "síndrome" nos dura todos los días, entonces debería ser "SM" Síndrome Menstrual, así simple y sencillo, un síndrome menstrual de cada día de ese período...
Pobres, nosotras por las consecuencias y el dolor, y los hombres, por la vida de cuadritos que les damos esos días, en los que su frase más sincera como hace una hora me han dicho a mí es: "o.k. digamos que te entiendo", y casi me derrito, y ahí mismo me dí cuenta de lo que les hacemos vivir... Claro, porque nosotras en estos días necesitamos más, de todo, simplemente más, atención, cariño, y sobre todo paciencia...
Sense and sensibility... Sí, eso es; perdemos el "sentido" y tenemos demasiada "sensibilidad".
22/02/2006
Libres o rehenes de nuestro pensamiento?
“La calidad de lo que piensas determina la calidad de tu vida. Si quieres vivir la vida al máximo, cuida de tus pensamientos como cuidarías tus más preciadas posesiones. Esfuérzate por eliminar toda turbulencia interna. Tómate tiempo para reflexionar. Decir que no tienes tiempo para mejorar tus pensamientos es como decir que no tienes tiempo para echar gasolina porque estás demasiado ocupado conduciendo.” Robin S. Sharma. He leído en un libro que una persona tiene cada día alrededor de 60.000 pensamientos y lo más impresionante es que casi el 99 % son los mismos cada día!!!
Todos cambiamos con el tiempo, crecemos en edad, en experiencias, en aptitudes, cambia nuestro temperamento, nuestra manera de ver la vida, crecen nuestras expectativas hacia determinadas cosas, aumenta nuestro conocimiento y vocabulario, y en fin, el mundo se expande ante nuestros ojos, y a nuestro alrededor… O al menos eso nos parece…
Y entonces me pregunto: cómo es posible que realmente nuestra mente sea tan empobrecida y nuestros pensamientos tan limitados? Será positivamente cierto que pensemos en un 99% lo mismo cada día?
Vamos a ver: cada mañana yo me despierto por el timbre del reloj y pienso: “qué pereza levantarse con este frío y aún de noche” (porque madrugo mucho), luego que me pongo a pensar qué me voy a poner, luego que si me deja el auto bus, que si hay mucho tráfico, que si llego bien o llego tarde al trabajo, que porqué hay gente que no trabaja, que qué habrá de almuerzo en la cafetería, que la tarde es muy larga, que el día está muy lindo, que debo ir al gimnasio, que si tengo sueño, que si debo llamar a alguien, que si debo ir al supermercado a comprar algo, etc…
Cómo es que pensamos tantas cosas iguales todos los días? Y lo peor es que si tenemos una mala idea un poco negativa rondando nuestra mente, esa se queda ahí por varios días, dando vueltas de un lado al otro, sin dejarnos en paz; osea, podemos llegar a tener 1.000 pensamientos iguales sobre esa cosa negativa que está en nuestra mente. Como un mal hábito que nos cuesta quitarnos de encima…
En lugar de pensar, cada día cosas diferentes, y crecer así interiormente, nos limitamos a que nuestra mente camine en un círculo cerrado, donde algunas veces por arte de magia, sucede alguna situación que nos da motivos para pensar algo diferente, de vez en vez…
Si comenzamos una nueva relación, somos prisioneros de todo aquello que ya vivimos, y nos convertimos en rehenes de nuestros propios temores; si estamos viviendo una situación difícil económica o familiar nos encerramos en el problema y en lugar de buscar soluciones efectivas, nos traemos al pensamiento las mismas soluciones de siempre, aunque puede que no nos hayan dado resultado en el pasado… Si tuvimos una infancia difícil, seguimos la vida con esos “dolores” por dentro, y muchas veces eso no nos deja vivir bien, y nos causa más dolor, y a pesar de eso no lo queremos dejar en el pasado. Y otras veces nos preocupamos días enteros por cosas sin sentido ni significado real en nuestra existencia, como si alguien de la calle nos gritó un improperio, o si llovió y no veníamos vestidos para “ese clima”, etc…
Así bloqueamos cada pensamiento nuevo y quizás positivo, con otros pensamientos que ya hemos pensado más de una vez, y que nos han resultado beneficiosos para NADA… Será que así administramos nuestro tiempo, nuestras horas, nuestras metas, nuestra vida?
El otro dٕía me han dicho “nuestra mente es nuestro peor enemigo” y creo que tenían razón. Gastamos la vida misma en sumergirnos en pensmientos inútiles, incoherentes muchas veces, en pensar mil veces una cosa, que no tiene sentido o que simplemente nos quita la paz, y que nos limita para pensar en otras cosas, en ponernos nuevas metas, abrir nuestra mente, pensar positivamente, etc… Realmente menospreciamos el poder de nuestra mente, y de todo lo que ella nos puede traer o quitar desde la tristeza hasta la alegría…
Si somos conscientes tal vez podemos mejorar nuestra calidad de pensamiento, y determinar qué pensar, y así incluso mejorar nuestra forma de vida. Yo misma -lo reconozco- lamentablemente soy una de esas personas que mucahs veces, se enfrasca en los mismos pensamientos, hasta que me canso, me doy por vencida ante tanta necedad… Veo en una cosa, muchas cosas, y le doy una importancia demasiado grande a cosas que no la tienen, y eso empobrece mi vida, y enferma mi corazón. Además de quitarme claridez mental, y angostar mi perspectiva de las cosas.La vida nos va cambiando, y con los años nuestras ideas se ven nubladas por las experiencias, y entonces cometemos el error -por no decirle pecado-, de juzgar cada situación de la misma manera que aquella que nos causó dolor o que no nos fue grata, o al contrario que nos llenó de gozo; y si al final no obtenemos el mismo resultado, nos decepcionamos mucho, sin ver que tuvimos en nuestra imaginación millones de opciones y nos limitamos solamente a unas pocas. Y hasta yo misma me impresiono al escribirlo, al sacar de mis adentros semejante verdad.
De adultos, intentamos tanto actuar como se supone que debemos hacerlo, o como los demás –se supone- esperan que lo hagamos, que perdemos mucho, incluso nuestro propio sentido del juicio, y caemos en situaciones en las que limitamos nuestra mente a ver las cosas como los demás las ven. Y lo peor es que cuando nos centramos en esos pensamientos ya sean propios o ajenos de ver la vida de solamente una manera, no solamente nos limitamos, sino que nos estancamos en un momento, lugar, situación o tiempo, sin ir hacia adelante. No enseñamos a nuestro cerebro a pensar bien, a ver lo bueno y lo malo, a sacar mejores conclusiones, a ser un poco más positivo, como cuando éramos niños y el mundo era enorme para nosotros y era todo un “mundo por descubrir”, mundo que ahora, muchas veces caemos en el error de creer que ya conocemos. (Qué irónico, y siendo muchas veces tan ignorantes como lo somos, sin tener nada más que las migajas de “conocimiento” que tenemos).
Winston Churchill dijo que "el precio de la grandeza es la responsabilidad sobre cada uno de tus pensamientos…"
27/02/2006
Corazón en segundo plano

Este título lo he sacado de una frase de un amigo que me ha escrito, (si me lee, sabrá de seguro que es él), y me ha parecido muy certera, y justo hoy que he sentido que en realidad en esta vida, todo hace que el corazón pase a segundo plano, justo hoy que el mío está estacionado ahí, en esa sala de espera infinita, lleno de ansiedad, hoy me ha parecido este título el mejor para escribir…
Me siento totalmente impresionada ante el desenvolvimiento de algunas mentes jóvenes de estos días -excluyendo la mía :-) -, cómo es que se envuelven en relaciones superficiales de momento, que no dejan nada, con personas que no tienen ni un miligramo de sentido común y después de un tiempo se dicen aburridos de tanta cosa sin ningún valor, para que cuando toman la decisión y dicen “yo sé lo que quiero”, y logran establecer algo con alguien que según ellos vale la pena y en quien dicen ver todo lo que buscaban, de repente, se decidan por que “la verdad yo creo que no estoy preparado para llevar una relación, creo que quiero seguir estando sólo, salir sí, pero sin tener un compromiso, quiero hacer muchas cosas por mí, y sí seguramente volver a salir con el tipo de citas que no me brindan más que una cita y ya…"
En otras palabras, a mi entendimiento eso es como decir: "quiero seguir siendo superficial, la verdad no estoy preparado para llevar algo que creo me puede dar mejores cosas, prefiero seguir saliendo con varias que no me llenan interiormente, y mantenerme en el status de soltero y disponible, que entregar una parte de mí a alguien con quien pueda compartir y crecer interiormente, tengo mucho que hacer por mí mismo, no quiero que mi tiempo se vaya en algo que exige más de mí, que un simple par de horas, no creo merecerme o tener el valor para querer y dejarme querer…"
Entonces me puede alguien explicar cómo es que se forma el mundo hoy en día, que ya no vale nada más que el superficialismo y el ego propio, eso de querer estar siempre “soltero y disponible” no querer salirse de esa elite de hombre que puede tener a cualquier mujer, porque así lo dicta la regla para jactarse de que tienes éxito, cuando hombre es el que sabe hacer feliz a una… Y lo peor, verlo correcto, preferir con tal de no pecar o herir, andar con todas, que es igual en este caso que estar solo y luego salir con algunas, en lugar de estar con una.. Ensuciarse el alma y hasta el cuerpo? Cómo es que ante el hecho de andar con “varias” el corazón quede en segundo plano?
Alguna vez me puse a pensar que la vida da muchas vueltas, y que nosotros nos enredamos en círculos viciosos con ella. Y creo tener razón. Ahora es más fuerte el sentimiento de hacer cosas egoístamente "por mí y para mí", que el de compartir con otro ser humano y aprender y crecer, experimentar, vivir…
Un caso que se me viene a la mente es la manera en que nos dejamos manipular incluso por nuestra propia mente… En lugar de querer alcanzar metas, muchas veces somos tan débiles que nos derrumbamos ante la sola posibilidad de tener que dar más, y si la mente nos juega una mala pasada, nos rendimos ante ella. Por ejemplo, en estos días a alguien, se le ha volcado el mundo al revés, (y con su propio mundo ha volcado otro mundo) porque en un segundo dio una respuesta que no le gustó y que al parecer no sabe porqué dio… Y en lugar de pensar que qué raro, y porqué la dio, e intentar arreglar las cosas, y analizar objetivamente que algunas actitudes de otras personas muchas veces influyen en nuestras decisiones, en lugar de hacer eso, se ha puesto a pensar las cosas inimaginables, que no consigo comprender, se ha puesto a ver todo lo malo, y casi a tomar ya una determinación, sin ni siquiera detenerse y ver todo el paisaje… Que incluye mucho más cosas que un simple “sí” o “no”, que puede haberse dicho para mantener su status simplemente… Parece, para decirlo en sus palabras, “que no está estudiando todo el expediente, sino sólo la última referencia…”
Entonces, me pregunto cómo puede una respuesta irreflexiva cambiar todo lo que tenemos? Cómo es que los jóvenes de hoy en día no siembran raíces más profundas para guiar ellos su vida y sus pensamientos? Será que existe gran falta de análisis, o que sobre estimamos –quizá- el sentido común, confundiéndolo con inteligencia… Cómo es que no se valoran y no valoran su tiempo? Cómo es que se hacen tan suceptibles ante una cosa y crean una tormenta de algo sin analizarlo? Cómo es que son tan débiles? Porqué?
Cómo es que no intentan siquiera analizar mejor las cosas, su vida, y se permiten a sí mismos derrumbarse ante una situación que muchas veces no es nada más que un círculo vicioso, que se dejen vencer y que les ganen la batalla… No. Creo que deberían intentar ser más fuertes y tener más determinación y sentido común, ir más allá que un simple pensamiento…

