Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2007.

10/01/2007

El Exito

20070922004542-prefontaine-steve-prefontaine-posteres.jpg

Yo creo que el éxito no está en lo económico. Yo creo que una persona no es de éxito porque le va bien en los negocios o le va bien profesionalmente o saca 10 en la escuela. Creo que eso es lo que menos vale. Lo que vale es tener los pies en la tierra, la familia - el concepto de familia-, los amigos. Apreciar las cosas que tienen valor verdadero, no material, no físico necesariamente.

El éxito no tiene que ver con lo que mucha gente se imagina. No se debe a los títulos nobles y académicos que tienes, ni a la sangre heredada o la escuela donde estudiaste. No se debe a las dimensiones de tu casa o de cuantos carros quepan en tu garaje. No se trata de si eres jefe o subordinado; o si eres miembro prominente de clubes sociales. No tiene que ver con el poder que ejerces o si eres un buen administrador o hablas bonito, si las luces te siguen cuando lo haces. No es la tecnología que empleas. No se debe a la ropa que usas, ni a los grabados que mandas bordar en tu ropa, o si después de tu nombre pones las siglas deslumbrantes que definen tu estatus social. No se trata de si eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres atractivo, joven o viejo.

El éxito... Se debe a cuánta gente te sonríe, a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu.Se trata de si te recuerdan cuando te vas. Se refiere a cuanta gente ayudas, a cuanta evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón.

Se trata de que en tus triunfos estén incluidos tus sueños. De si tus logros no hieren a tus semejantes. Es acerca de tu inclusión con otros, no de tu control sobre los demás.

Es sobre si usaste tu cabeza tanto como tu corazón, si fuiste egoísta o generoso, si amaste a la naturaleza y a los niños y te preocupaste de los ancianos.

Es acerca de tu bondad, tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor sobre la conducta. No es acerca de cuantos te siguen si no de cuantos realmente te aman. No es acerca de transmitir, si no cuantos te creen si eres feliz o finges estarlo. Se trata del equilibrio de la justicia que conduce al bien tener y al bien estar. Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser más, no de tener más.

ESTO ES ÉXITO.

                                                                    Carlos Slim.

http://www.prensaeconomica.com.ar/index.php?seccion=empresarios.php&code=5

19/01/2007

Miedos

20070921175435-f100804-b-las-flores-i-posteres-julie-vance.jpg

En estos días, prácticamente un mes que no he tenido el tiempo para escribir me he dado cuenta de tanto... Una vez leí que como humanos sufrimos una metamorfOsis invertida: nacemos siendo bellas mariposas y con el paso del tiempo, de las experiencias y de los dolores de la vida, nos vamos convirtiendo en feas orugas; y creo que es verdad.

He descubierto últimamente que es posible que no haya aprendido bien a amar: que aún sea egoísta, insegura, que tenga complejos, esos de la edad, las cicatrices del cuerpo, la gravedad, la celulitis, y sobre todo los complejos que nacen y yacen en la mente y que muchas veces no nos dejan vivir... Porque por todo lugar observo chicas y mujeres de revista que me hacen darme cuenta de todo lo que no soy; las curvas perfectas, las piernas firmes, los senos, sus rostros, sin flacidez, sin celulitis, sin arrugas, sin canas, sin dolor... En esas edades en que no era necesario hacer dietas o ir al gimnasio para poder decir "me mantengo". Y olvido por completo lo más importante: lo que soy, lo que cada experiencia me ha hecho ser, creciendo, viviendo, aprendiendo, y que cada año en que mi cuerpo ha cambiado ha sido una lucha contra y a favor de tanto...

Quizá aún la vida aún no me ha enseñado a amar bien, a amar sin juzgar, sin pensar en mi nada más, a amar sin miedos, sin inseguridades, sin menosprecios a mi misma, amar de la manera correcta… Tengo miedo de no saber amar...

Descubrí que quizá no tengo lo que yo anhelaba a esta edad, que quizá no hago lo que deseaba haber hecho a esta edad, que quizá no logro tratar a los demás como yo esperaba hacerlo a esta edad, y sobre todo pero jamás menos importante, descubrí que muy posiblemente no soy la mujer que hubiese deseado ser a esta edad, o en realidad a cualquier edad de mi vida. La vida de repente un día nos hace un alto y nos preguntamos "¿qué estoy haciendo con mi vida?". Y es justo ahí donde todo, sin proponérnoslo siquiera comienza a cambiar.

Yo, he descubierto que me falta demasiado para convertirme en la mujer que quiero ser y en el ser humano que creía que era.

He ido conservando con cada día de mi vida, un sobre lleno de historias, por cada persona y cada vez que mi vida ha fracasado, que yo he dejado de ser lo que soñaba ser y me he convertido en una perdedora, en una persona frustrada, llena de dolor. Y tengo ahora un lugar que parece estar lleno de correo, con cada carta sin remitente para que no pueda regresarles el llanto, las noches sin dormir, las ilusiones muertas, la pérdida de ánimo, el dolor, las ruinas que dejaron de mi; para que no pueda quitarles cada pedazo de mi autoestima que se han dejado, cada tirón de piel que ahora deseara no haber dado, cada sonrisa que me hicieron enterrar en el dolor, el fuego que apagaron de mi corazón, mi dignidad.

También mantengo en mi alma cada remordimiento por cada error que he cometido, por cada palabra que no debí decir, o cada cosa que nunca hubiese deseado hacer. Y cada miedo que me ha hecho pensar más de la cuenta en cosas que nunca iban a pasar y que he recreado cada vez en mi mente para hacerme daño a mi misma, sin medida, sin poner un límite, dañando las fibras más profundas de mi alma, de forma incalculable e irreparable, como si no estuviese pasando nada, y sin sentir la mínima culpa.

He descubierto en estos días, que yo misma he alejado muchas veces a la gente de mi vida, que yo misma me he ahogado en llantos mudos para no ceder, que yo misma he ido agregando una espinita más a mi propio corazón, y sobre todo que he sido yo misma quien ha cedido a la debilidad y a la destrucción propia, tanto que hubiese podido ganar con amor propio y con mucha dedicación a mi misma.

Escribo aunque algunos lean, para mí misma, como una terapia propia e íntima, porque al descubrir esto les cuento que he querido cambiar, pero no sé por dónde empezar a hacerlo. Quisiera ser la joven hermosa que alguna vez caminó por estas calles, sin complejos, sin sentirse fea o diferente por pura estupidez y nada más, y no hablo de que sea fea por fuera, porque posiblemente no lo soy, lo más dañino, lo peor de todo es que de dentro me siento fea, eso es lo peor.

Quiero empezar de nuevo, reconstruirme, renovarme en cada pensamiento, y dejar de ser lo que creo que veo, para ser lo que yo sé que soy, y que he ocultado tras mis miedos por tanto tiempo. Quiero volver a encajar en el mundo, como una persona íntegra y completa, y no minimizándome como un pedacito de lo que soy.



Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]